La reina del Darro












Del pozo sale goteando al barro,
de la corona llueve, 
La reina del Darro sueña en el adarve una
Canción de brisa. Nadie la ve.



 Abajo corre el río, surgen bancos de madera, zapatillas en rebajas, telas tintadas en india, cuerpos en el minibus.
La acera parece estremecerse, como una serpiente de piedrecitas blancas con perros adheridos, levantando las gotas que dejó el rocio.

—Aquí había un jardin sin puerta
—Aquí un palacio.
—Aquí un amor. 
—En esta grieta Jorge guardaba cigarrillos y detenía el tiempo un rato por la tarde, cuando el sol tiene un ocre de amaranto tostado y las piernas piden tapia y lejanía.

Es esta, sin duda, la ciudad donde mas feliz he sido, tambien donde mas pobre.

La reina del Darro, bajo el arco oscuro.
¿Alguien más conocerá su historia?
¿Alguien vendrá a soñarla de reojo?

El rio baja, pliego el reloj.





















Comentarios

  1. Es una lástima que nos dejes como trozos de ladrillo ,que esperan la palabra , la tuya

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