Barquitos de papel




 Yo sé que llevo a navegar barquitos, que bajan como estrellas fugaces por el cielo de los charcos.

Bajan llenos de palabras

Cargados de laberintos

con toros, coliseos y naves Saguntinas.

Mis barquitos encuentran manos, estanterías, lugares donde el viento se detuvo, alcantarillas, salones donde Jean François fuma y observa sobre la mesita ese pequeño objeto lleno de palabras que rescató varado en la vereda.


Yo sé, yo sé, que para algunos los relojes nunca mienten, que las escaleras mecánicas son axiomas, las oficinas un innegable discurso edificado, Schopenhauer el acero de los puentes y un poeta aquí no pinta nada. 


Sin embargo es mi barquito el que navega hoy de mano en mano, el que recorré los campos de trigo por la noche y tiene la memoria todavía de un amor que se dió por imposible. 

Mis barquitos suben la escalera y aparecen en el vagon, sobre el asiento, el suelo, pegados al techo, reivindicando magias olvidadas. 

Mis barquitos navegan todavía.

Comentarios

  1. Déjame esta noche ser capitán de tu barquito , guiarme por las estrellas, escorado de amor imposible.

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