Mi vieja c15 • pagina 18


 



A la mañana siguiente cuando desperté estuve dando vueltas para percibir de donde venía aquella sensación. Tenía que haber algo, algún objeto escondido en alguna parte. 

Finalmente llegué a la conclusión de que era el armario. Un armario de madera muy grande pero que magicamente pasaba bastante desapercibido ya que parecía parte de la pared. Lo intente abrir pero estaba cerrado. No le dí mayor importancia y me fuí a trabajar, eran las seis de la mañana.

Salude a mi rosa favorita pero esta vez tambien a las demas y para variar me llevé al campo a mi perra.

Mona esperaba pacientemente al final de las hileras de vides como un puntito blanco allá a lo lejos. 

Por la noche como siempre todos caimos rendidos, exhaustos, pero la noche no sería facil.

Tuve una pesadilla terrible en la que apareció un ser enorme que me perseguía por el vagón de un tren, aquel ser negro y gigantesco me estrangulaba con sus dos manos. Entendí muy rapido que su único poder era el pánico así que no le deje llevarme allí. Solo eres un fantasma —Le dije — no puedes hacerme nada porque tampoco yo existo.

Tras esto bajé mis pulsaciones y me fuí relajando hasta que convertido en eter me escurrí de sus manos.

Me desperté con todos los pelos de punta, sudando y viendo con total claridad una especie de neblina blanca, un poco esférica que se movía por la habitación hasta desaparecer.

Sentado al borde de la cama, traté de no despertar a Philip y a Juliana, de no contagiarles aquel terror, pero entre las sombras de la habitación los descubrí sentados al borde de su cama mirando muy serios en mi dirección:

—¡Carlos! —Dijo Juliana— ¿Que ha pasado?

—Nada, todo esta bien, he tenido una pe...

—¿Has visto al negro? A mi me ha estrangulado y a violado a Philip

Esta escena susurrada en mitad de la oscuridad, aun ahora mientras escribo me hace poner los pelos de punta.

Me levanté y fuí hacia la ventana, la abrí. La Luna era enorme y se reflejaba en el agua del río a lo lejos.

—Hay algo en esta habitación —dije— es más, hay algo en ese armario.

Los tres miramos hacia el antiguo armario de madera, silencioso y terrible.

—Bueno mirad —dije— si vuelve a aparecer lo único que debemos hacer es evitar el pánico, si nos mantenemos tranquilos no tendrá ningun poder. Debemos intentar dormir.



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