Mi amigo el loco (parte 1)
Me dice que me ha visto pasar antes. Pregunta porque me he cortado el pelo, no entiendo nada pero puede ser que este hablando de ese chico de ojos enormes que últimamente se ha convertido en mi hermano.
A veces pienso que el hace lo que yo haría si yo hiciese lo que realmente debo hacer.
A veces pienso que el hace lo que yo haría si yo hiciese lo que realmente debo hacer.
Cuando esta en medio de una conversación con alguien que no le gusta se da la vuelta y se va, y se va riéndose y bailando sobre la acera, con esa gracia que le dan sus botas de siete leguas.
Ayer llegué a casa y me recibió en la puerta muy contento, decía haber encontrado la forma de llegar hasta la cocina sin tocar el suelo y para este fin había colocado todos los colchones de la casa tumbados en el pasillo, y en su demostración saltaba de uno a otro para finalmente llegar ovacionándose hasta su destino. Tras el lo intente yo también pero a mitad de camino decidí echarme una siesta y me quedé allí tranquilamente tumbado. Noté como él pasaba a mi lado de puntillas y poco después me tiraba una manta por encima.
Cuando llegó Matias tuvimos que quitar los colchones porque según él no era muy sano dormir en el pasillo.
Un día, caminando por una calle cualquiera me encontré un Bonsai en un lugar absurdo para un Bonsai, probablemente si lo dejaba allí acabaría en alguna papelera o en casa de un maníaco que lo intentaría reducir aun mas, así que lo subí a mi bicicleta y me lo llevé.
Al llegar a casa lo coloqué encima del televisor, que en aquel momento daba un solo canal.
Mi amigo acaba de llegar, ha entrado por la puerta y lo primero que ha hecho ha sido preguntarme si se donde encontrar el norte porque lo ha perdido y esta muy preocupado. Al entrar al salón ha visto el Bonsai.
-¡Anda! ¿pero tu que haces aquí? —Le pregunta perplejo al arbolito— ¿Pero quien ha traído esto?
—Lo he traído yo— respondí entrando en la cocina, estaba abandonado, el pobre.
-¡Pero si lo deje en la otra punta de la ciudad!.
Así que bueno ahora hay un habitante mas en la casa...
Desde la ventana veo la huerta y los tejados de las casas, llueve, estoy aquí con mi libreta y pienso que esta casa es fría y como siempre pienso en largarme lejos, Porque a veces llego a casa y no hay nadie y me reciben todos los ecos a la vez y ademas ella no me visita y mi perra aun no ha nacido.
No os he contado porque la tele tiene un solo canal. Resulta que fue idea de mi amigo, llegué a casa y toda la tele era un gran cuadrado azul y sobre ese azul acrílico de la pantalla había pintada una gran zanahoria. A veces nos sentamos mi amigo y yo a conversar mientras miramos el canal zanahoria.
-¡Anda! ¿pero tu que haces aquí? —Le pregunta perplejo al arbolito— ¿Pero quien ha traído esto?
—Lo he traído yo— respondí entrando en la cocina, estaba abandonado, el pobre.
-¡Pero si lo deje en la otra punta de la ciudad!.
Así que bueno ahora hay un habitante mas en la casa...
Desde la ventana veo la huerta y los tejados de las casas, llueve, estoy aquí con mi libreta y pienso que esta casa es fría y como siempre pienso en largarme lejos, Porque a veces llego a casa y no hay nadie y me reciben todos los ecos a la vez y ademas ella no me visita y mi perra aun no ha nacido.
No os he contado porque la tele tiene un solo canal. Resulta que fue idea de mi amigo, llegué a casa y toda la tele era un gran cuadrado azul y sobre ese azul acrílico de la pantalla había pintada una gran zanahoria. A veces nos sentamos mi amigo y yo a conversar mientras miramos el canal zanahoria.



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